Limosna, dar o no dar


Desde hace tiempo tenia entre mis pendientes escribir sobre el dar o no dar limosnas a los mendigos de la calle.

Hoy el sentimiento de culpa me obliga a hacerlo sin más preámbulos y sin tanto raciocinio.

Ayer me dio vergüenza no darle dinero a una mujer, me hizo sentir culpable.

Cuando se acerco a mi vehiculo, me pareció que tenia aspecto de viciosa, caminaba mal y estaba sucia (¿no es esto el principio del prejuicio?).

Pero había otros detalles que no note hasta que se alejo, después de negarle mi ayuda.

Su tono era lastimero, casi lloroso, suplicante y con cierto tufo de exigencia.

Traía en una bolsa, algo como unos trastos de plástico vacíos, y solo me dijo mientras se alejaba:

-“Espero que sus hijos nunca tengan hambre y no tenga nada que darles de comer”-

No es la primera vez que algún vívales usa esta frase, pero por alguna razón que no se explicar, a ella si le creí.

Si, pero lo hice demasiado tarde, el semáforo ya se había puesto en verde y ella se había alejado.

Sus hijos se quedaron con hambre y yo me quede con mi sentimiento de culpa.

Hace mucho que tengo bien definido mi código altruista para casos de la calle; a quien darle dinero y a quien no.

Mi rasero es el siguiente:

Los jóvenes pueden trabajar, pero ganan mas pidiendo limosna, y el tragar fuego y hacer malabarismo con pelotitas, no es de ninguna manera trabajo productivo (oops, tengo que analizar el objetivo de este blog).

Muchos de ellos fingen discapacidades para dar lastima, pero ya fui victima patrocinador de algunos de ellos, hasta que los vi correr de la policía o beber junto conmigo en alguna barra o manejar mejor auto que yo.

La mayoría de los niños los explotan sus padres, incluso hay algunos que los rentan para hacer de pedigüeños.

Los que te dicen que tienen hambre se ofenden cuando les ofreces comida (no todos).

Pero en cambio respeto a los que venden algo, (chicles, semillas, pastillas, etcétera) y casi siempre les compro, salvo a los que piden “lo que sea tu voluntad” para causas justas comprobadamente fantasmas (los viajes de estudios de las chicas de prepa en minifalda, si son loables y justos).

Curiosamente en esta última categoría casi siempre están los únicos que justifico que pidan ayuda, los ancianos, y sin embargo la mayoría de ellos trata de sentirse útil y digno, vendiendo algo.

De las mujeres, ni hablar, es raro la que no trabaja ya sea vendiendo manualidades o semillas o chicles o lo que sea, pero a las demás nunca les doy nada.

Sin embargo se que hay gente que por determinadas circunstancias del destino….no, tachen lo del destino….de la vida y sin descartar que sea culpa enteramente suya, necesitan ayuda urgentemente.

¿Pero como saber cuando es así y cuando es mentira?

¿Acaso dándoles a todos por si las dudas?

¿Cómo ser observador experto y aplicar el
sentido común, discriminando en lo que dura la luz roja del semáforo?

¿Acaso aplicando la máxima cristiana “has el bien sin mirar a quien”, que en este caso seria: “has el bien sin que te importe si te están engañando?”

¡No lo creo! En primer lugar no soy cristiano y en segundo lugar no estoy de acuerdo con la caridad indiscriminada (Nietzsche estaría bailando de gusto).

Creo que precisamente el promover este tipo de conductas es la causa de que haya tantos limosneros que no lo necesitan y que gracias a ellos nos sea casi imposible distinguir para quien es una cuestión de necesidad y para quien es simplemente negocio.

Y créanme, en CD. Juárez el trabajo no es problema; o mas bien si lo es, pero lo que hace falta son manos; al grado que hay maquilas que tienen que ir por obreros a lugares tan distantes como Veracruz o Tabasco.

Único requisito: ¡Que respiren!

Pero insisto, se que hay personas que solo necesitan una pequeña ayuda temporal.

Hay gente que si se quedo sin gasolina, otros que si los acaban de echar del otro lado (USA), otros que necesitan para completar el pasaje a su tierra (aunque conozco alguno que ya casi completa para comprar su propio autobús).

¿Pero como hacer para separar el trigo de la cizaña?

Por lo pronto yo mañana pasare de nuevo por donde esta la señora con hambre, aunque solo sea para quitarme un peso (remordimiento) de encima.

Y como decía en una anécdota
Javier Marias: “si me encuentro un borrachito pidiendo dinero en la calle, le diré”:

  • “¡Tenga buen hombre, vaya y gásteselo en cerveza!”-

Al fin y al cabo a el si lo puedo entender y no me costara trabajo reconocerlo.

Juan Carlos Bujanda Benitez
Enero 16, 2006
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13 pensamientos en “Limosna, dar o no dar

  1. control_zape dice:

    La regla de dedo que yo aplico es cero lana. Sólo en especie.

    De los vivales que comentas lo veo todo el tiempo en el metro: en mi caso me encuentro al menos a tres señoras distintas que se van cambiando de estación a lo largo de la semana y que siempre están pidiendo medicina para el chamaco, o que traen una pata enyesada que nomás no se cura nunca.

    Concuerdo contigo. La cultura del arrepentimiento y las maldiciones estilo “que no te pase a tí o a los tuyos” aunque irracionales están tan enraizadas que hasta al más escéptico llegan a calar.

  2. marvision dice:

    Me gustan tus sentimientos, dices la verdad y eso “sí que es loable” me impacta que alguien sea capaz de sacar eso que podríamos llamar “sentimiento”de culpa y casi siempre callamos por suspicacias ajenas. No somos proclives ha abrir nuestro corazón por miedo al que dirán y con esto que dices, que cuentas “creces para mi” te haces más importante, en tu debilidad, eres “más” por lo franco, da igual lo que hagas mañana con esa u otras mujeres, has dejado un rastro importante en mí con tu comentario, seguro que en más gente. Aquí en España también hay muchas dudas con este tema, pero desde hoy cada vez que vea a alguien pidiendo, me acordaré de tus palabras y no diré “no” a la primera. Gracias Juan Carlos.
    Marvision

  3. Juan Carlos Bujanda Benitez dice:

    Marvision:

    Como siempre gracias por tus comentarios.

    Sin embargo, mi actitud en estos casos es precisamente contraria a la duda, tengo la firme idea de que no es buena idea promover la limosna monetaria, ni en caso particular ni a nivel pais, creo que la famosa ayuda monetaria de paises ricos a los pobres, solo prostituye y debilita a dichos paises y los hace mas dependientes..

    El tipo de ayuda debe ir mas encaminado hacia la apertura economica por ejemplo consumiendo, invirtiendo, desarrollando, etc. lo que estos paises pobres producen.

    Vamos, que soy un neoliberal de derecha (para algunas cosas)y tampoco me da pena reconocerlo.

    Espero que esto no cambie mucho la imagen que tienes de mi.

    Saludos

  4. marvision dice:

    A mi me has hecho reflexionar y pensar que a lo mejor algún “pobre” si merezca la pena. Por eso he hecho un post despues del tuyo hablando de ello en otros términos.
    Marvision

  5. Juan Carlos Bujanda Benitez dice:

    marvision:

    Si de mi mensaje entendiste que no vale la pena ayudar a los pobres, entonces no lo entendiste, lo que digo es que la forma en como creemos que les ayudamos (como si yo fuera rico), es precisamente lo que los hace mas pobres.

  6. marvision dice:

    Como has podido entender eso? precisamente me has motivado a mirar con otro prisma, pásate por mi blog y lo lees. veras como si has hecho algo bueno contando tu pequeña duda.

  7. Ernesto dice:

    jeje, esa anécdota del borrachito me recuerda algo que me pasó: estando estacionado en una avenida principal de mi poblado, se acerca un limosnero (que aveces la hacen de lavacoches), joven, pero visiblemente demacrado, generalmente no les doy dinero, pero este llega y me dice: no me da para mi vicio? fijese que ando rete encabronado, un uey me robo mi droga y ahora no tengo pa comprarla, y lo peor es que ando en la “malilla”. de repente me causó sorpresa, pero casi de inmediato tomé unas monedas y se las di. pensé: este guey si es sincero.

  8. Lino Evgueni dice:

    Es un tema bien difícil. Porque aunque sé que los niños están actuando (“¿No me da para mi leeeeeecheeeee?”) me imagino que su vida debe ser muy dura.

    Por supuesto, los que me dan tristeza/ternura son los viejitos que ofrecen sus productos. Las señoras que venden servilletas tejidas por ellas me parten el corazón (o el cerebro o lo que sea que se parta metafóricamente).

    A veces, cuando pienso que lo que me están diciendo puede ser mentira me digo a mí mismo que estoy pagando por su actuación.

  9. Beatriz Deckard dice:

    Este es una especie de dilema moral que yo traigo desde hace ya tiempo… de acuerdo con eso de que darles asi por que si es perjudicarlos aun mas, y es propiciar a la salida facil de buscarle en las calles antes de partirtela buscando trabajo (que es mas dificil).

    Yo tampoco doy a los que piden asi nomas, a los que ofrecen productos a venta les compro, pero no siempre, aunque si los respeto mas.

    Cerca de mi lugar de trabajo pasa un muchacho que es drogadicto (y te enseña el brazo lacerado y todavia te dice que se cayó) y a ese le damos alguna lata de atun que tangamos… nunca dinero.

    Y en alguna ocasion a un señor borrachin que pasaba ofreciendome barrer la banqueta y que era por lo general amable y cortes, le dije que ese dia, habia decidido ya no darle nada, pero que de pronto pense, que era mi deber decirle que no podia pasar toda su vida asi… dependiendo de que alguna Sra. le diera algo, que habia mil cosas que podia hacer y que si ese dia yo le daba algo de comida, era para que tuviera un dia mas de oportunidad de salir adelante x si mismo. (y le di unas latas y le agregue una lista de Asociaciones donde podian ayudarlo y donde podia hasta tal vez conseguir trabajo), pero aun asi, todavia no encuentro cual puede ser mi mejor actitud al respecto…

  10. Dariel E. dice:

    Buenas tardes.

    Recien descubrí este blog y son muy interesantes sus puntos de vista; al igual que Juan carlos yo soy de la idea de visualizar, tengo muchas anecdotas al respecto pero todas conducen a lo mismo (observar a quién se ayuda), muchas veces nos equivocamos y otras veces nos sentimos orgullosos, pero con la duda de si hicimos lo correcto; comunmente no traigo alimentos en especie en mi carro, como para ayudar de esa manera y muy rara vez doy dinero a alguien en la calle.

    Pero lo que yo quiero incluir en esta discusión son los famosos “parqueros” (palabra compuesta del inglés: Park) y como modismo se les quedó a las personas que “ayudan” a maniobrar para estacionar tu carro; al día de hoy es triste ver la cantidad de jovenes que se dedican a esto y más triste que la gente les ofrece ayuda con dinero.

    Yo no les doy a menos que sea alguién que se vea mayor, a estas alturas ya cuentan con sindicato y para variar imaginen como se las ingenian sus lideres para no trabajar y claro que vamos a tener por consecuencia: influyentismo, abusos, corrupción, etc.

    Así que cuando por inercia quieran ayudar, piensen en el daño que hacen a la sociedad, al país y a estas personas.

  11. Anonymous dice:

    Yo me siento muy mal cuando no doy limosna, curiosamente son muchas las ocasiones en que me siento mal porque de hecho muchas veces no doy, entonces me entra después el arrepentimiento. Yo vivo muy bien y al no dar me parece después algo ilógico y en contra de los valores cristianos. Pero a veces dar o no dar depende de factores propios de la personalidad , por ejemplo yo cuando programo algo lo hago, si veo que se me estan acercando y tengo el tiempo para programar dar limosna lo hago, si llegan de sorpresa digo automaticamente que no, aunque insistan mantengo el no, y no esque no quiera dar sino que mentalmente no estaba previsto y mantengo la negativa, por supuesto luego llegan los arrepentimientos. Gracias amigos muchos exitos !

  12. Jorge Villegas dice:

    Chequen esto:

    Aquí en Villahermosa, Tabasco, en las avenidas que conforman Ruiz Cortines y Pagés Llergo, hay un señor que no tiene un pie ni las dos manos; desde que tengo uso de razón siempre lo he visto pedir limosna. El tipo vive en una colonia acá que se llama Tamulté, el mendigo tiene propia casa, tiene su carro, viejito pero tiene; tiene su tienda en su casa y además, vende productos herbalife, creen usted que sea digno de seguir pidiendo limosna cuando hay que no tiene ni para comer? Es pregunta… Saludos cordiales… Por cierto Juanito Carlitos, tengo un mundo de libros digitales, contáctate conmigo, vamos hacer cuates mi hermano…

    Atte. L. I. Jorge Villegas

  13. Anonymous dice:

    Simplemente no des nada si no quieres ¿ quien te obliga ? La gente mas desprendida les daremos algo por ti.

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