SENTIDO COMÚN

Noviembre 25, 2008

El meme objetivista

Archivado en: Filosofia — bujanda @ 6:32 pm

Para saber la razón de transcribir esto como si supiera de lo que estoy hablando, referirse a Tiburcia y TheJab.

Siete frases del libro que estoy leyendo.

 

  • “El ser humano, la más elevada de las especies que viven sobre la tierra, el ser cuya conciencia posee una capacidad ilimitada para adquirir conocimientos, es el único ente vivo que nace sin ninguna garantía de que siquiera se mantendrá totalmente consciente. Lo que lo distingue particularmente de todas las demás especies es el hecho de que su conciencia depende de su voluntad”.

 

  • “En el hombre, los órganos de los sentidos funcionan en forma automática; su cerebro integra los datos sensoriales en percepciones también automáticamente; pero el proceso de integrar percepciones en conceptos, el proceso de abstracción y formación de conceptos no es automático”.

 

  • “La razón es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos del ser humano. Es una facultad que el hombre debe ejercer por elección”.

 

  • “Desde el punto de vista psicológico, la elección de ‘pensar o no pensar’ es la elección de ‘enfocar la mente o no’. Existencialmente, elegir entre ‘enfocar la mente o no’ es elegir entre ‘estar consciente o no’. En el aspecto metafísico, elegir entre ‘estar consciente o no’ equivale a elegir entre la vida o la muerte. La conciencia, para aquellos organismos vivientes que la poseen, es el medio básico de supervivencia. Para el hombre, el medio básico de supervivencia es la razón”.

 

  • “El hombre ha sido denominado un ser racional, pero la racionalidad es una cuestión de elección, y la alternativa que su naturaleza le ofrece es: actuar como un animal racional o como un animal suicida”.

 

  • “El hombre debe ser hombre por elección; debe considerar a su vida como un valor, por elección; debe aprender a mantenerla, por elección; debe descubrir los valores que esto requiere y practicar sus virtudes, por elección. Un código de valores aceptado por elección es un código moral”.

 

  • “Dado que la razón es el instrumento básico que tiene el hombre para sobrevivir, aquello que es apropiado para la vida de un ser racional es bueno; aquellos que la niega, la entorpece o la destruye es malo. Dado que todo lo que necesita debe descubrirlo con su propia mente y producirlo mediante su propio esfuerzo, los dos factores esenciales del método de supervivencia apropiada de un ser racional son el pensamiento y el trabajo productivo”.

Fuente:

Ensayo: “La Ética Objetivista“.

Autor: Ayn Rand

Libro: “La virtud del egoísmo“.

Misión cumplida y mandamos al “Meme” a la meme.

Juan Carlos Bujanda Benitez

Noviembre 25,2008.

Enero 6, 2008

Reacciones ante la muerte

Archivado en: Cultura, Filosofia, Religion — bujanda @ 1:20 am

Sabía que la entrada que menciona la irrelevancia de la muerte de Gerardo Alfaro iba a desatar reacciones virulentas, pero a decir verdad esperaba que estas fueran más o menos inteligentes y que quedaran registradas en las sección de comentarios.

Sin embargo esto no ha sido así del todo.

Lo menos que se ha dicho es que carezco de la mínima compasión, y lo más ridículo es que tengo el alma pobre.

Pero para mi decepción la mayoría de comentarios airados han sido dirigidos a mi correo electrónico en forma de anónimos, tal parece que yo mismo hubiera moderado los mismos y dejado en la pagina solo los que hablan bien de mi entrada.

Bien, creo que aunque anónimos y a la vez tímidos algunos merecen respuesta.

Mi comentario deja bien claro que no le deseo la muerte a nadie, aunque pensándolo bien no estaría tan seguro de que no me alegrara de la muerte de ciertas personas y creo que cualquiera estaría de acuerdo conmigo con respecto a terroristas, secuestradores y algunos políticos y líderes sindicales.

Parece ser que la principal molestia es mi supuesta falta de compasión ante el dolor de parientes y amigos de alguien enfermo o recién fallecido.

Sin embargo creo que hay conceptos que están sobrevalorados o mal entendidos y uno de ellos es la compasión que suele confundirse con la empatía.

El otro concepto es nuestra reacción ante la muerte.

Pregunta:

¿Por qué debemos respetar la memoria de alguien si no lo hacíamos en vida?

¿De qué artes se valen las personas para dotar de virtudes a los recién fallecidos si estos no las tenían en vida?

No será más bien que hablamos bien del fallecido como una forma de asegurar que se hable bien de nosotros cuando nos toque “colgar los tenis”.

Pretensión del todo inútil porque el muerto ya no podrá hablar nada de nosotros.

¿Pero que las virtudes y defectos no son los mismos que el muerto tenía en vida?

¿Qué hace que una persona que en vida fuera un miserable y mediocre pusilánime, en su muerte de pronto se convierta en un dechado de virtudes?

Es entendible que sus seres queridos lo vean con ojos de amor, porque lo ven así incluso antes de que se muera, pero los demás no tenemos ninguna deuda de cortesía con alguien que despreciamos en vida.

De igual forma las cualidades de algunas personas valiosas no se invalidan por el hecho de morir o de no haberlas conocido personalmente.

A mí me dolió la muerte de Ikram Antaki, la de Octavio Paz, la de Jaime Sabines, la de Carl Sagan y me dolió la muerte de algún amigo aunque este fuera un maldito y me dolerá escuchar hablar mal de él aunque sea verdad, pero nada tendría que reprocharle a quien describe sus defectos siempre y cuando no me los venga a enumerar en su funeral.

Y si no me gusta que alguien escriba bitácoras ensuciando su memoria, pues no las leo y ya.

Una de las probables razones para respetar la muerte de los demás sin importar su condición humana tiene que ver con nuestra formación religiosa.

De alguna forma nos imaginamos que el recién fallecido se irá al cielo y ahí le entregaran sus alitas y su arpa y desde una nube nos será designado como nuestro ángel guardián.

Se oye bien, pero incluso esta visión romántica del cielo no tiene nada que ver con los fundamentos de la religión católica.

Siento mucho decepcionarlos pero sus seres queridos no adquieren superpoderes al llegar al cielo para librarlos de las calamidades de este mundo.

En cambio si este fue una buena persona en vida y su valía fue evidente incluso para desconocidos o personas mas allá de su familia, esta valía no desaparecerá aunque el muerto se convierta en ceniza o comida para los gusanos.

Por eso es inútil inventarles virtudes a los muertos que nunca tuvieron en vida; una cosa es el respeto y otra la hipocresía.

Por eso es importante hacerle caso a la regla de oro de Kant Actúa de forma que la máxima de tu conducta pueda ser siempre un principio de Ley natural y universal”.

Pero hacerlo en vida para que no tengan que inventarnos virtudes cuando muramos.

A mí me vale lo que digan de mi cuando me muera, aunque a decir verdad también me vale ahora mismo.

Por eso no tengo respeto por la muerte, pero si tengo respeto por la vida y mi respecto incluye faltarle al mismo a quien a mi juicio no se lo merezca, y si no le hago caso a mi juicio entonces al de quien.

Y no, Selena no era la gran cosa hasta que se murió, Colosio no era un político visionario, más bien fue mediocre (no hizo gran cosa como diputado ni como senador) y falso como la mayoría de los de su clase, hasta que lo mataron y lo hicieron mártir, si no hubiera muerto de seguro hubiera perdido; Valentín Elizalde cantaba horrible y La princesa Diana hacia caravana con sombrero ajeno.

Ah, me olvidaba de algo: ¡Feliz Año Nuevo!

Juan Carlos Bujanda Benitez

Enero 5, 2008

Marzo 18, 2007

Celotipia, desamor e indiferencia

Archivado en: Filosofia — bujanda @ 12:25 am

Ahora si ya valimos, ya pasamos a formar, ya nos amolamos.

No conformes con tener un día festivo para ellas solas y los hombres ninguno, las mujeres ahora van poder acusarnos de celotipia, desamor e indiferencia.

Una de dos, o desde ya mismo abrimos cuenta en una florería o joyería (o ambas) para demostrar nuestro amor constante y bajo cualquier pretexto, o promovemos un amparo masivo para el sufrido gremio de los hombres indiferentes.

De lo contrario van a tener que ampliar las cárceles y detener el combate al resto de delitos solo para poder juzgar a todos los hombres como culpables de desamor y culpas anexas.

Ya me imagino en la celda, cuando el multiasesino multitatuado me pregunte ¿y a ti porque te encerraron? muy ufano voy a contestar: ¡Se me olvido darle un beso de despedida a mi esposa cuando iba al trabajo y me acuso de indiferencia!

Al menos eso es lo que dice la nueva “Ley General de Acceso a las Mujeres de una Vida Libre de Violencia” recién promovida por el presidente Felipe Calderón, iniciativa que por cierto no creo que sea suficiente para librarse el mismo de mandarle flores a su esposa cuando la novela la ponga triste.

El texto completo del artículo:

Artículo 6.– Los tipos de violencia contra las mujeres son:

1.La violencia psicológica.- Es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos, humillaciones, devaluaciones, marginación, desamor, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio.

Pero en que estaban pensando los diputados encargados de revisar esta iniciativa, que no se dan cuenta que al aprobar dicha ley, automáticamente nos están privando de los domingos de fútbol, de los sábados de domino o de funciones de box, es mas ahora incluso tenemos que acompañar a nuestras mujeres a ver “Bety la fea” para no ser acusados de indiferencia.

Ya ni siquiera podremos ir al baño con un libro de más de 20 hojas porque podemos ser acusados de abandono del hogar.

Y eso sin contar con las dificultades del juez que le toque juzgar un caso con estos argumentos.

- “Señor Juez, acuso a mi marido de que ya no me quiere”
- “¿Y porque dice eso?”
- “Porque le encontré una foto de Angelina Joli como salvapantallas en su computadora”.
- “Malvado, depravado, indiferente, a la reja con todo y chivas por desamor”

Y cuidadito con olvidar hacer un comentario favorable cada vez que estrenan vestido, se pintan el pelo, se hacen manicure o se ponen alguna crema milagrosa.

A partir de ahora les aconsejo hacer una lista de verificación cada vez que su mujer salga de la casa rumbo al salón de belleza o la zapatería.

Y ni que decir de la tan temida pregunta: ¿Me veo muy gorda?

Si tenemos suerte un “te ves preciosa” será suficiente; pero también puede disparar una reacción en cadena de reproches como:

- “Lo dices solo para darme por mi lado”.
- “O sea que si estoy gorda pero te vale”.
- “Lo que pasa es que ya no me quieres”.
- “Debes de tener otra porque no me haces caso”.
- “Ya no me halagas ni me compras flores ni me sacas a cenar”.
- “Bien me lo decía mi mama, no te cases con ese barbaján bueno para nada”.
- “Bla, bla, bla, bla, bla…..”

Y de ahí a recibir una orden de aprehensión por indiferente, desenamorado y celotipioso, no hay mas que un paso.

La mejor respuesta que se me ocurre cuando me pregunten eso es fingir un infarto masivo al miocardio, para lo que hay que tener siempre a la mano una bolsita de antiácido para la espuma.

Solo que este ejercicio creativo y salvador solo nos servirá una o máximo dos veces y bien vale la pena los choques eléctricos del desfibrilador.

Para nuevas emergencias podemos tratar con embolias, desmayos, heridas auto-inflingidas y de preferencia con mucha sangre de por medio.

(Para mayores ideas ver los nuevos capítulos de ER o Dr. House).

Se acabaron los privilegios, ya no tenemos ni el recurso de permanecer callados.

Para las nuevas generaciones de hombres que aun no tienen pareja, les queda el recurso del celibato, hacerse monjes budistas, o irse a vivir a Bagdad o a cualquier país musulmán, donde todavía mandan los hombres y no tienen alcance las iniciativas de nuestros brillantes y auto suicidas diputados.

-“Ya voy mi amor, ya acabe de escribir tus poemas (otra vez), ¿a donde quieres que te lleve a cenar? (de nuevo), ¿te gustaron las flores? (mas).

¿Qué como se te ve el vestido?

(Calma no entres en pánico, piensa rápido, piensa rápido).

¡Ahhh quien tuviera halzhaimer!

Juan Carlos Bujanda Benítez
Escrito el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer.

Febrero 22, 2007

Mundial Filosofía (Alemania vs. Grecia)

Archivado en: Filosofia — bujanda @ 12:50 am

Quien quería que hablara de fútbol?

Por algo Sócrates es mi favorito.

Enero 18, 2007

De que se agarran los filósofos

Archivado en: Filosofia — bujanda @ 4:20 pm

Responde Fernando Savater a una pregunta en una entrevista virtual de la página de www.elmundo.es:

“17. Si Dios no existe y la Ética está jodida ¿a qué nos agarramos?

¿Agarrarse? La vida no es un baile de barrio: es mejor vivir suelto. Basta el coraje (para soportar la muerte), la prudencia (para retrasarla lo más posible) y la solidaridad (para que no muera en nosotros la humanidad)”

Ya otras veces he tratado de dar respuesta a esta pregunta, pero a juzgar por la reacción de quien me ha preguntado, creo que no lo he podido hacer con muy buenos resultados.

También he leído otras respuestas en páginas mas autorizadas intelectualmente que la mía, sin embargo es la respuesta de Savater la que resuelve la cuestión de manera tajante y directa.

Y mas que la respuesta me llama la atención el énfasis que pone en la sorpresa que le causa la forma de preguntar: ¿Agarrarse?, dice, como si el termino le ofendiera.

Dejando de lado la cuestión de la Ética (así con mayúsculas); que la verdad no creo que este “jodida”, la principal preocupación de los que nos declaramos ateos principiantes, es precisamente de donde agarrarnos.

Esta sensación de orfandad no hace sino poner de manifiesto la verdadera naturaleza del pacto que hacemos con la religión y que mañosamente llamamos fe.

Es un pacto, si, porque esperamos algo a cambio de nuestra renuncia a conocer.

A cambio de esta oscuridad intelectual, esperamos felicidad gratuita, fortaleza en los momentos difíciles, que en realidad no es mas que esperanza sin fundamentos, ya que para la que tiene fundamentos no necesitamos sacrificar nada, consuelo para superar los hechos naturales de la vida como la enfermedad o la muerte y finalmente esperanza en la prolongación de la vida en forma de paraíso.

Algunos – los más me temo – incluso lo único que esperan es que el sentimiento de culpa por sus pecados les redima de las llamas de un infierno inventado y repetido hasta el cansancio desde que eran niños.

¿Agarrarse?

¿Para que necesitamos agarrarnos de algo ficticio si podemos descansar en algo mas concreto?

El asunto de la muerte lo resolvieron los Estoicos cuando dijeron refiriéndose a esta: “Cuando yo estoy, ella no esta, y cuando ella llegue, yo ya no estaré”.

Lo que Savater llama prudencia ya antes nos lo había aconsejado Aristóteles con su regla de la “Dorada medianía” cuyo significado actual seria: “Todos los excesos son malos” y que sin lugar a dudas nos prologa la vida.

Y el asunto de la solidaridad resuelve la cuestión de la Ética que no se puede joder porque nos jodemos todos, y que tan bien explica la razón de que nos preocupemos unos por otros sin necesidad de religiones, simplemente por información grabada en nuestros genes y que dice que si les va bien a los demás nos va bien a nosotros.

Todas las religiones dicen por escrito lo mismo pero en la practica hacen lo contrario, porque es mas importante el creer que el hacer y no importan las razones sino los dogmas y las miles de formas como cada quien los interpreta.

La respuesta de Savater dice que no necesitas agarrarte de nada porque ya no eres un niño, las creencias son buenas cuando no puedes conocer por ti mismo, pero una vez que tu mente esta lista para aprender conceptos y para ser conciente de lo que sucede –algo así como entre 3 y 5 años – ya deberías empezar a incorporar conocimiento verdadero de lo que se trata la vida.

Esto no significa que dejes la fantasía y los juegos por el estudio, sino que tus preguntas sean respondidas con sinceridad e incluso con la emoción que la ocasión amerita.

Para que vivas la vida con intensidad y no con esperanzas.

Para que llenes tu vida de sabiduría y no de indulgencias.

Para que cuando necesites un asidero, el que escojas sea firme y este anclado en la realidad y no en la fantasía de la fe.

Por eso entiendo la sorpresa de Savater y al mismo tiempo la simpleza de su respuesta.

¿Agarrarse? ¡Para que!

Hay que soltarse y aprender.

¡Aprender a caminar, aprender a bailar, aprender a sufrir, aprender a ser feliz, aprender a vivir ahora y aquí!

¡Agarrarse para que!

Juan Carlos Bujanda Benítez

Enero 17, 2007

Actualización Febrero 3, 2007

O mas bien debería decir corrección, la frase:

“Cuando yo estoy, ella no esta, y cuando ella llegue, yo ya no estaré”.

No es de los Estoicos, sino de los Epicúreos.

Diciembre 25, 2006

Invitación a la filosofía o leer en pausas

Archivado en: Cultura, Filosofia — bujanda @ 1:02 am

- ¿Entonces no crees en nada sobrenatural?- De eso hemos hablado antes. La propia expresión “sobrenatural” también es un poco extraña. No, supongo que yo solo creo en una sola naturaleza, que en cambio, es muy extraña.

Conversación de Alberto y Sofía del Libro: “El mundo de Sofía” (Jostein Gaarder).


Hace tiempo que me hago una recriminación por tener el mal hábito de comprar más libros de los que puedo leer.

Sin embargo cada vez le voy encontrando mas sentido a esta, quizás no tan extraña actitud.

El problema fue mas obvio con el libro de Carl Sagan: “El mundo y sus demonios”, ya que me tarde en terminarlo casi un año.

Esto no fue porque no me pareciera interesante, al contrario, me atrapo de tal forma que no estuve dispuesto a ir mas adelante si no leía antes las referencias de los libros que ahí se mencionaban.

Y asi supe de: Martin Garner (“The new age: Notes of a fringe watcher”), Charles Mackay (Extraordinary popular delusions and the madness of the crowds”), Elizabeth Loftus y Katherine Ketcham (“The myth of repressed memory”), Susan Blackmore (“Confessions of a parapsychologist”), Paul Kurtz (“The new skepticism: Inquiry and reliable knowledge”), Richard Feynman (“The Feynman Lectures on physics”) y por supuesto: James Randi (“Flim Flam! The truth about unicorns, parapsychology & other delusions”).

Además de varios libros mas del mismo Sagan (“Miles de millones”, “El cerebro de Broca”, “Los dragones del edén”, “Cosmos”).

En total creo que leí unos 12 libros mas y muchos artículos y revistas antes de terminar “El mundo y sus demonios”.

El problema no es que un extraordinario libro nos lleve a leer otros, el problema es que a su vez estos otros, nos van llevando a consumir sus propias referencias hasta que estos se van acumulando y ya es imposible leerlos completos.

Todo esto viene al caso porque precisamente acabo de leer algo en uno de esos libros de consulta que nunca termine de leer: “Life, Sex and Ideas”, donde el autor, A. C. Grayling se pregunta como llego al mundo de la filosofía.

Primero hace una distinción muy clara entre el experto en filosofía y el filósofo a secas y responde la pregunta diciendo que “…la oportunidad toma la forma de invitación” y en su caso la invitación vino del mismo Sócrates, en voz de su discípulo Platón del libro “Charmides”.

No voy a profundizar en el tema del filosofo catedrático y el filosofo a secas; primero porque no es el tema del texto y segundo porque no estoy seguro de poder profundizar en cualquier cosa.

En cambio si quiero decir de donde vino para mi la invitación a la filosofía, en mi caso esta llego de la pluma de Jostein Gaarder, en un libro escrito originalmente para adolescentes, pero que según la critica, muy pronto se convirtió en un libro de culto para adultos, hablo de: “El mundo de Sofía: Novela sobre la historia de la filosofía” (Editorial Patria/Siruela 1994).

Claro que ya antes me había contaminado de curiosidad intelectual Ikram Antaki con su serie “El banquete de Platón”; y entre ella y Gaarder y una lectura superficial de los clásicos de la filosofía (Descartes, Spinoza, Hume, Kant, Nietszche, Séneca, etcétera) hay menos de un paso hacia Sagan y el escepticismo.

Y heme aquí, tratando de emular a Sócrates sin entender del todo el idealismo de su discípulo Platón y menos aun la lógica de su nieto intelectual Aristóteles.

Quizás es por esto que no soy capaz de terminar un libro completo sin haber empezado dos o tres más al mismo tiempo.

No es afán de falsas pretensiones, ni cuestión de falta de método o disciplina; el problema quizás es lento aprendizaje, es mas, aun estoy tratando de decidir si acepto la invitación de Gaarder.

Así que vuelvo al origen, dejo empezados muchos libros que retomare y que me llevaran a otros, mientras trato de entender a donde me invitan Antaki y Sofía.

Lo que si es seguro es que como dice la frase inicial: yo tampoco creo nada sobrenatural, ya lo natural resulta bastante extraño.

¡Hay tanto que leer, y hay quien se queja de no saber que hacer en estas vacaciones!


Juan Carlos Bujanda Benítez
Diciembre 24, 2006

Febrero 3, 2006

Aroma de libros

Archivado en: Cultura, Filosofia — bujanda @ 2:40 am
“Me puede dar por favor un perfume que huela a libros”

Esta es una frase celebre de una exnovia. Me decía en broma que iba a pedirle al dependiente de la perfumería un aroma con olor a libros para que le pusiera más atención.

Y es que fue ella la que descubrió en mí una manía de la que ni yo mismo era conciente, oler los libros y revistas nuevos.

¿A que huele un libro?

Huele a tinta, a goma, a papel, a encierro, a transporte, a muchas manos, a promesas.

Un libro huele a misterios, huele a secretos, huele a cosas nuevas, huele a recuerdos.

Pero no hablo para nada de los misterios o secretos esotéricos ni nada por el estilo, cuando uno es lector asiduo, su memoria guarda los instantes más emotivos de lecturas pasadas y los almacena, además de conocimientos, en forma de emociones, y cuando abres la tapa de un libro nuevo, estos recuerdos se convierten en promesas.

Estas pueden ser satisfactorias o no, pero las posibilidades son infinitas, son permanentes y son eternas.

Vienen en diferentes aromas y presentaciones: diversión, aprendizaje, entretenimiento, epifanías, encuentro de almas gemelas, corrector de ambigüedades, raros afrodisíacos, maestros sin tareas, conocimientos voluntarios, cosas que quizás nunca usaras y que a nadie le interesan mas que a ti.

Los conocedores en fisiología y demás expertos en el funcionamiento de los órganos y los sentidos, quizás nunca estarán de acuerdo en que todo esto se pueda captar solo con la nariz.

Pero es esto y mas, mucho mas lo que buscamos y encontramos los lectores compulsivos cuando abrimos las tapas de un libro, ya sea nuevo, usado, prestado (y jamás devuelto), robado o cualquiera que sea la forma de adquirirlo.

Y parece que estoy hablando de libros, pero en realidad estoy hablando del sentido del olfato.

¿Pero y los demás sentidos?

¿Que pasa por tu mente cuando observas un libro?

¿Y qué pasa cuando lo oyes hojear?

¿Y cuando lo tienes en tus manos?

¿Has probado alguna vez un libro?

Esto es mas raro que la PES*, ¿podré aplicar al premio Randi?

Juan Carlos Bujanda Benitez
Enero 28, 2006

* Percepción Extra Sensorial

Enero 17, 2006

Limosna, dar o no dar

Archivado en: Filosofia, Personal — bujanda @ 5:02 am
Desde hace tiempo tenia entre mis pendientes escribir sobre el dar o no dar limosnas a los mendigos de la calle.

Hoy el sentimiento de culpa me obliga a hacerlo sin más preámbulos y sin tanto raciocinio.

Ayer me dio vergüenza no darle dinero a una mujer, me hizo sentir culpable.

Cuando se acerco a mi vehiculo, me pareció que tenia aspecto de viciosa, caminaba mal y estaba sucia (¿no es esto el principio del prejuicio?).

Pero había otros detalles que no note hasta que se alejo, después de negarle mi ayuda.

Su tono era lastimero, casi lloroso, suplicante y con cierto tufo de exigencia.

Traía en una bolsa, algo como unos trastos de plástico vacíos, y solo me dijo mientras se alejaba:

-“Espero que sus hijos nunca tengan hambre y no tenga nada que darles de comer”-

No es la primera vez que algún vívales usa esta frase, pero por alguna razón que no se explicar, a ella si le creí.

Si, pero lo hice demasiado tarde, el semáforo ya se había puesto en verde y ella se había alejado.

Sus hijos se quedaron con hambre y yo me quede con mi sentimiento de culpa.

Hace mucho que tengo bien definido mi código altruista para casos de la calle; a quien darle dinero y a quien no.

Mi rasero es el siguiente:

Los jóvenes pueden trabajar, pero ganan mas pidiendo limosna, y el tragar fuego y hacer malabarismo con pelotitas, no es de ninguna manera trabajo productivo (oops, tengo que analizar el objetivo de este blog).

Muchos de ellos fingen discapacidades para dar lastima, pero ya fui victima patrocinador de algunos de ellos, hasta que los vi correr de la policía o beber junto conmigo en alguna barra o manejar mejor auto que yo.

La mayoría de los niños los explotan sus padres, incluso hay algunos que los rentan para hacer de pedigüeños.

Los que te dicen que tienen hambre se ofenden cuando les ofreces comida (no todos).

Pero en cambio respeto a los que venden algo, (chicles, semillas, pastillas, etcétera) y casi siempre les compro, salvo a los que piden “lo que sea tu voluntad” para causas justas comprobadamente fantasmas (los viajes de estudios de las chicas de prepa en minifalda, si son loables y justos).

Curiosamente en esta última categoría casi siempre están los únicos que justifico que pidan ayuda, los ancianos, y sin embargo la mayoría de ellos trata de sentirse útil y digno, vendiendo algo.

De las mujeres, ni hablar, es raro la que no trabaja ya sea vendiendo manualidades o semillas o chicles o lo que sea, pero a las demás nunca les doy nada.

Sin embargo se que hay gente que por determinadas circunstancias del destino….no, tachen lo del destino….de la vida y sin descartar que sea culpa enteramente suya, necesitan ayuda urgentemente.

¿Pero como saber cuando es así y cuando es mentira?

¿Acaso dándoles a todos por si las dudas?

¿Cómo ser observador experto y aplicar el
sentido común, discriminando en lo que dura la luz roja del semáforo?

¿Acaso aplicando la máxima cristiana “has el bien sin mirar a quien”, que en este caso seria: “has el bien sin que te importe si te están engañando?”

¡No lo creo! En primer lugar no soy cristiano y en segundo lugar no estoy de acuerdo con la caridad indiscriminada (Nietzsche estaría bailando de gusto).

Creo que precisamente el promover este tipo de conductas es la causa de que haya tantos limosneros que no lo necesitan y que gracias a ellos nos sea casi imposible distinguir para quien es una cuestión de necesidad y para quien es simplemente negocio.

Y créanme, en CD. Juárez el trabajo no es problema; o mas bien si lo es, pero lo que hace falta son manos; al grado que hay maquilas que tienen que ir por obreros a lugares tan distantes como Veracruz o Tabasco.

Único requisito: ¡Que respiren!

Pero insisto, se que hay personas que solo necesitan una pequeña ayuda temporal.

Hay gente que si se quedo sin gasolina, otros que si los acaban de echar del otro lado (USA), otros que necesitan para completar el pasaje a su tierra (aunque conozco alguno que ya casi completa para comprar su propio autobús).

¿Pero como hacer para separar el trigo de la cizaña?

Por lo pronto yo mañana pasare de nuevo por donde esta la señora con hambre, aunque solo sea para quitarme un peso (remordimiento) de encima.

Y como decía en una anécdota
Javier Marias: “si me encuentro un borrachito pidiendo dinero en la calle, le diré”:

  • “¡Tenga buen hombre, vaya y gásteselo en cerveza!”-

Al fin y al cabo a el si lo puedo entender y no me costara trabajo reconocerlo.

Juan Carlos Bujanda Benitez
Enero 16, 2006

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